
“… la comunión íntima de Jehová es con los que le temen y a ellos hará conocer su pacto”.
Salmo 25:14
Si lo prefiere, puede escuchar este mensaje usando la barra de abajo.
Bendigo y alabo el nombre del Señor. Dios temible. Digno de alabanza. Digno de todo honor. Oro para que el mensaje que Dios me ha dado para su iglesia, sea recibido en los corazones de aquellos que buscan su rostro para que se preparen y actúen de acuerdo a la voluntad de Dios en el poco tiempo que queda. Oro para que el Santo Espíritu de Dios les hable y dicte los pasos a seguir y que deposite en cada uno un grande sentido de urgencia para actuar ya. Le pido al Señor que deposite el temor suficiente en aquellos que no van a recibir el mensaje para que a su rechazo y falta de fe, no añadan burla y blasfemia, lo que les acarreará muchos problemas en el tiempo venidero.
Toda persona que escuche cualquier mensaje en estos tiempos, sobre todo creyentes, deben tener la buena práctica, por sus propias almas, de llevar en oración todo mensaje ante el Señor. Deben pedirle que, por favor, Él lo confirme, aclare y expanda en sus espíritus.
Hay promesas para los que buscan intimidad con Dios. Es un lugar secreto que muchos cristianos, no tan sólo desconocen, pero al que le huyen. Porque en la soledad con Dios, siempre hay una conversación sin distracciones, y saben cuál es siempre el primer tema … nosotros.
Nunca que nos acercamos a Dios podemos pretender saltar directo al momento en que Dios nos habla de cosas futuras o de bendiciones o de nuestras peticiones etc, sin que antes se traten los temas cruciales. Nuestra relacion con Él. ¿Cuál fue el primer tema de Jesús con la mujer Samaritana, con Zaqueo, con Saulo? — Su pecado. El estado de su relación con Él. Incluso luego de llamar a sus profetas y sacerdotes, una vez se creaba una distancia entre ellos y Dios, toda la conversación cambiaba y se dirigía a la evaluación y trabajo que era necesario hacer para eliminar esa distancia.
Pasa lo mismo con cada creyente. Ya sea que hayas venido al cristianismo hace 5 meses o 55 años, si hay pecado, si hay distanciamiento entre Dios y tú, si hay asuntos pendientes… lo demás queda en un plano posterior. Decía David al hablar con Dios: “Examíname y ve si hay en mí camino de perversidad”… Incluso era muy atrevido y valiente y le decia “pruébame y conoce mis pensamientos”. ¿Cuántos de nosotros le decimos a Dios de continuo — pesa mis pensamientos y ve de dónde vienen? ¿Muéstrame el origen de lo que dije o lo que pensé… si es por mi iniquidad , si estoy siendo hipócrita, si lo hice para aparentar algo que realmente no soy? Señor, por favor, mírame y limpiame tú”.
David oraba así porque sabía que de lo contrario no habría acceso a Dios. El acceso que le daba su favor, y David quería su favor. Mas no todo termina ahí… luego de examinarnos, Él nos va a mostrar lo que debemos entregar y ahí viene el proceso crucial. El arrepentimiento. ¿Por qué tomamos esto a la ligera? Esto no debería ser. Así como nos ensuciamos a diario y a diario nos bañamos (y queremos hacerlo bien para estar presentables para nosotros y los demás), nosotros debemos ir constantemente delante del Señor por el tiempo que sea necesario, para que nos escudriñe y nos limpie. Para que nos lave y de corazon dolernos y afligirnos por la distancia que crea entre Dios y nosotros nuestro pecado, nuestras faltas… porque eso nos debe entristecer si deseamos su presencia y escucharle.
Es en esa presencia en la que Dios promete guiarnos a toda verdad.
Dice Juan 16:13-15
13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.
La verdad de Dios está disponible a todos los que han recibido de su Espíritu, pero hay que hacer nuestra parte y eso es algo que la gran mayoría de los creyentes no quiere hacer. Si usted se acerca a cualquier mensaje del Señor pensando que luego de escucharlo lo va a analizar y evaluar, usted ha perdido el tiempo y corre un gran riesgo espiritual.
Dice la palabra: Engañoso es el corazón mas que todas las cosas y perverso (esto está en Jeremías). Si usted en este tiempo se acerca a cualquier mensaje con una idea preconcebida de lo que le han enseñado, sin darle espacio a la Palabra de Dios y su Espíritu Santo, usted pierde demasiado.
David le ruega al Señor algo muy improtante (Salmo 119:32)
Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón.
Solamente Dios puede abrir nuestro corazón y entendimiento a su mensaje, para ello debe haber un corazón de carne y no de piedra. Un terreno donde Él pueda trabajar.
Hay muchos creyentes que jamás estarían dispuestos a hacer algo así, porque estan enamorados de sus doctrinas, sus denominaciones, los puestos que tienen y a los que aspiran, sus ministerios, sus reuniones etc. Solo el pensar que Dios pueda cambiarles los “muñequitos”, no como ellos ya establecieron que Dios lo debe hacer, sino totalmente mudos y ciegos, en total pasividad, dándole TODO el espacio a Dios para obrar, hablar, explicar, corregir, reprender, eliminar, moldear… es para ellos simplemente inconcebible. Tal vez no lo digan, pero en sus corazones lo es.
Estoy haciendo este trabajo porque Dios lo ha demandado y con su ayuda y gracia yo no le voy a fallar. Cuando me encuentre con Él, quiero poder decirle, “entregué lo que me diste, no escondí mis talentos. Lo que hiciste en mi vida, no fue en vano. Expliqué lo que me mostraste, como tú me lo mostraste”. Esa es la única razón. Si se fijan bien, no menciono que estoy haciendo esto por nadie. El Señor sabe glorifcarse en Su Palabra y eso le toca a Él y oro para que Su nombre y Su brazo fuerte de poder sea glorificado. Lo hago por mi total amor y entrega al tres veces Santo. Entonces, no hay preocupaciones en mí sobre lo que nadie piense o quiera decir. Yo he visto por muchos años cuál será la reacción mayoritaria el mensaje que debo entregar y está bien conmigo. Pero también he visto que recojo frutos (no muchos tristemente), pero muy maduros y preparados y sobre todo sobrenaturalmente grandes. También Dios me ha mostrado que recojo frutos que yo no sembré y eso me sorprende siempre que lo he visto.
El tiempo es bien, bien corto y si no hay oración para que Dios le diga cuál es su próximo paso, pues no va a poder aprovechar este espacio. Por eso estos mensajes no tienen comentarios abiertos. Si siente la necesidad de comentar, le insto a que lo haga en la plataforma donde cada comentario cuenta y es archivado. Allí nadie borra ningun comentario y todas sus preocupaciones son atendidas. Llévelo a la presencia de Dios. Hay una actitud, sin embargo, que se debe tener cuando se comenta en ese lugar. Se llama humildad.
Dependiendo de esa actitud, su comentario se atiende muy de cerca: “Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, Oh Dios”. O se atiende de muy de lejos: “A los orgullosos, los mira de lejos”.
Iglesia, hay que orar, quitarle el polvo a la Biblia y salir de los Salmos y de los Proverbios, que son de gran valor, pero no comprenden todo el consejo de la Palabra de Dios. Si usted no conoce la Palabra de Dios, usted no conoce a Dios. De otra parte, si lo que usted conoce de la Palabra de Dios (sea mucho o poco) usted no lo pone en práctica y hace todo lo humanamente posible para ejecultarlo, entonces… ¿qué estamos haciendo?
El Señor viene a destruir todo lo que no se ha construido sobre ÉL; empezando por la iglesia. Nos guste o no. Y por supuesto, tiene todo el derecho de hacerlo.
Encontramos detalladamente la descripción de este escenario en: 1 Corintios 3
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.
Y además la promesa de esta gestión en 1 Pedro 4:
Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios;
¿Por qué hay que llevar todo ante Dios? Porque sin discernimiento usted le va a poner el sello de verdadero a todo el que use el nombre de Dios o de Jesucristo. Ya sea por ignorancia o por pura vagancia, y el riesgo es grande. La iglesia va a SUFRIR mucho por esto. ¿Qué van a hacer los creyentes cuando se derrumben sus ídolos? ¿Cuando usted requiera afrontar una situación con fortaleza y madurez espiritual y no tenga nada porque fue un cristiano de leche por 25 años? ¿Cuando la oscuridad de este tiempo se manifieste en su casa y usted no pueda ni tan siquiera esbozar una oración de guerra espiritual? ¿Cuando no tenga nada para comer, su dinero no valga nada y usted no sepa cómo orar provisión sobre su casa? Esos tiempos van a sacar a relucir de qué estamos hechos en realidad. Muchos apostatarán de la fe. Está en la Palabra. ¿Qué harás tú?
Voy a tratar de hacer los mensajes cortos y sugiero que los vea del más viejo al más nuevo. Que los comparta y que no deje de orar. Nunca abandone la oración. De aquí a que veamos el rostro de nuestro amado Salvador Jesucristo– no deje de orar. Y si no sabe orar, dígale al Señor que no sabe y que le ayude. Él lo hará.
Que Dios bendiga este mensaje. Que su Espíritu Santo le visite y que por su poder establezca su Palabra en nuestras vidas fortaleciéndonos. Amén.
Dios le bendiga, Laura